Ejercicios para aprender a dibujar caricaturas pdf

Cuando las presiones de la vida moderna se vuelven opresivas, el fatigado habitante de la ciudad suele hablar de su rebosante mundo como de una jungla de asfalto. Es ésta una forma colorista de describir el modo de vida en ejercicios para aprender a dibujar caricaturas pdf comunidad urbana densamente poblada, pero es también sumamente inexacta, como puede confirmar cualquiera que haya estudiado una jungla verdadera. En condiciones normales, en sus habitats naturales, los animales salvajes no se mutilan a sí mismos, no se masturban, atacan a su prole, desarrollan úlceras de estómago, se hacen fetichistas, padecen obesidad, forman parejas homosexuales, ni cometen asesinatos.

El zoo humano – Desmond Morris. No obstante, durante la redacción de este volumen han sido consultados numerosos libros y documentos, y sería incorrecto presentarlos sin agradecer tan valiosa ayuda. En las últimas páginas, he incluido un apéndice en el que se relacionan, capítulo por capítulo, los temas tratados, con las más destacadas autoridades sobre los mismos. Quisiera también expresar mi deuda y mi gratitud a los muchos colegas y amigos que me han ayudado con discusiones, correspondencia y de muchas otras maneras.

En algunos casos, han sido de ayuda directa en relación con un punto concreto del presente texto, pero, en otros, han ejercido su estímulo de un modo más indirecto, a menudo a lo largo de un período de varios años, influyendo sobre mi pensamiento general y ayudándome a clarificar mis ideas. Me apresuro a añadir que la inclusión de un nombre en esta lista no implica que la persona citada esté necesariamente de acuerdo con las opiniones que manifiesto en este libro. En condiciones normales, en sus hábitats naturales, los animales salvajes no se mutilan a sí mismos, no se masturban, atacan a su prole, desarrollan úlceras de estómago, se hacen fetichistas, padecen obesidad, forman parejas homosexuales, ni cometen asesinatos. Todas estas cosas ocurren, no hace falta decirlo, entre los habitantes de las ciudades. Revela, pues, esto, una diferencia básica entre la especie humana y otros animales? A primera vista, así parece.